¡Hola a tod@s! En este artículo vamos a explicar de manera objetiva cómo interpretar el etiquetado en los piensos para perros, para que de esta forma todas aquellas personas que tengan mascotas adquieran los conocimientos necesarios para elegir el pienso más adecuado para ellas o que al menos sepan qué le estamos dando.

Cuando nos acercamos a un punto de venta y nos paramos delante de las estanterías repletas de alimentos para perros, lo primero que nos encontramos es un packaging precioso diseñado por expertos para vender lo máximo posible, así que puede ser que lo que creas como mejor quizá no lo sea si sabes interpretar el etiquetado.

El etiquetado es lo único que la ley obliga a cumplir, por eso os vamos a enseñar a analizar la información que nos da un etiquetado de piensos para perros.

El etiquetado obligatoriamente debe ir en castellano y contener la siguiente información:

*  Especificación del tipo de alimento.

*  Composición analítica.

*  Ingredientes.

*  Recomendaciones de uso y conservación.

*  Aditivos.

*  Ración diaria recomendada.

 

1. Especificación del tipo de alimento

Este es el primer indicativo de calidad en un pienso para perros. Se pueden comercializar tres tipos de piensos para perros: completos, equilibrados y los completos y equilibrados. Estos últimos son los únicos que nos garantizan que se cubren todas las necesidades de nuestras mascotas en las proporciones adecuadas para un correcto desarrollo en cada etapa de su vida.

Ejemplo: un pienso que sólo sea Completo, a la larga creará carencias nutricionales y, por tanto, problemas de salud a vuestra mascota. Hagamos una comparativa con nosotros, los humanos; si comemos sólo carne, nuestro cuerpo acaba teniendo carencias debido a la falta de otros nutrientes.

 

2. Composición analítica

Deben estar especificadas las cantidades porcentuales de proteínas, fibras, grasas, humedad, fósforo, calcio y cenizas (la ley permite variaciones del ±3%).

Debéis tener claro que las cenizas son la materia inorgánica (materia no asimilable) resultante del proceso de convertir en harina los ingredientes usados en la fabricación de piensos. Cuanto menor contenido en ceniza, menor contenido de materia inorgánica no asimilable que aportamos a nuestra mascota.

 

“Menor contenido en ceniza = Mayor calidad del producto”

 

 

Todo contenido en proteínas ≥ al 30%, a la larga puede ser perjudicial para la salud del perro a la vez que innecesario, ya que el metabolismo de nuestras mascotas no absorbe mas allá de un 25% y todo lo que no sea absorbido tiene que ser filtrado por los riñones.

Ejemplo: Si le damos un alimento con un alto contenido proteico y el origen de estas proteínas son de baja calidad, el organismo del perro absorberá menos que si le damos menos proteínas pero de buena calidad.

Si tenemos 30 gramos de proteínas por cada 100 gramos de producto (30% proteínas) pero su digestibilidad es solo del 60% (origen proteico de mala calidad) el metabolismo del perro sólo podría absorber 18 de esos 30 gramos. Por el contrario, si tenemos un alimento con un 25% de proteínas pero su digestibilidad es ≥ 80%, el metabolismo del perro podrá absorber 20 gramos de esos 25 que se le está aportando.

De ahí que la calidad de las proteínas que le damos a nuestras mascotas es más importante que la cantidad de éstas.

Este ejemplo usado con las proteínas es válido para Fibra, Hidratos de carbono, Grasas y demás, utilizados en la fabricación de piensos.

 

“Mayor calidad = Mayor digestibilidad”

 

3. Ingredientes

Es lo primero que debemos mirar al elegir un pienso, ya que es el mejor indicativo de la calidad de éste. Para entenderlo, es muy importante saber a qué obliga la ley en el etiquetado.

Los ingredientes, de forma obligatoria, deben ir ordenados de mayor a menor proporción en mezcla. Esto no significa que esa sea la proporción una vez el pienso esté fabricado. Por eso es tan importante diferenciar entre carne fresca y deshidratada.

La ley permite separar en distintas partes un mismo ingrediente. Esto se usa para cambiar su posición en el etiquetado. Ej: carne, trigo, maíz, hidrolizado de maíz, harina de maíz, etc; si uniésemos todos estos porcentajes de maíz, cambiaría su posición en el etiquetado pudiendo superar incluso a la carne, pero la ley permite separar el ingrediente de sus subproductos, lo cual es una práctica común.

 

 

A su vez la ley también permite agrupar bajo el nombre genérico ‘cereales’, en lugar de nombrar uno a uno los utilizados. Esto se usa para que, por ejemplo, si este mes sube el precio del arroz y baja el de la cebada, nuestro perro comerá cebada este mes y no lo sabremos porque no están reflejados en el etiquetado los ingredientes por separado.

 

 

Si se engloban por grupos y sin especificar los ingredientes utilizados uno a uno, es sinónimo de mala calidad de ese producto. Por ejemplo, carnes sin especificar especie o cereales sin especificar cuáles son.

Es muy importante saber diferenciar qué ingredientes son los que aportan proteínas tanto animales como vegetales, siendo las proteínas animales las que mayor porcentaje deberían tener.

En primer lugar deberíamos fijarnos si el primer ingrediente es carne o pescado. A continuación, explicamos qué ingredientes de mejor a peor podemos encontrarnos en un etiquetado.

1º- Carne o pescado deshidratado de…: como hemos comentado anteriormente, los porcentajes de los ingredientes en el etiquetado corresponden a antes de su fabricación, por lo que la carne y el pescado deshidratado, al no contener agua, no la pierde durante el proceso de fabricación y el porcentaje que aparece en la etiqueta es el real de carne o pescado utilizado.

En la etiqueta, por ley, sólo puede aparecer como carne deshidratada de…, o salmón deshidratado, etc. Todo lo que no aparece con esa denominación no lo es. La palabra clave es ‘deshidratada’, y que no aparezca la palabra ‘subproducto’ después de ninguna mención.

2º- Carne o pescado fresco de…: es un buen ingrediente, pero durante el proceso de fabricación pierde hasta un 80% de su peso debido a su alto contenido en agua, por lo que la cantidad de carne o pescado de la etiqueta no corresponde con la cantidad final después de su elaboración.

En la etiqueta, por ley, sólo puede aparecer como carne fresca de…, o salmón fresco, etc. Todo lo que no aparece con esa denominación no lo es. La palabra clave es ‘fresca’, y que no aparezca la palabra ‘subproducto’ después de ninguna mención.

3º- Subproductos animales: los subproductos son los desechos de la industria alimentaria humana que se aprovechan para la alimentación animal.

Éstos son ingredientes de los que deberíamos huir por la mala calidad de las proteínas que aportan, debido a la baja digestibilidad de éstas.

Os adjuntamos una lista con los subproductos más comunes que podemos encontrar en un etiquetado y que aportan proteínas.

 

Subproductos de origen animal que se utilizan para aportar proteínas
Lo que aparece en la etiqueta Lo que es en realidad
Harinas cárnicas, harina de hueso, carne de… y subproductos animales, proteínas animales deshidratadas… Huesos, cartílagos, tendones, pezuñas, vísceras, sangre, picos, patas de ave, desechos…
Proteínas de ave deshidratadas Harina de plumas
Harina de pescado Harina de espinas
Harina de huevo, huevo entero Harina de cáscaras de huevo

 

 

También hay otros ingredientes, tanto vegetales como animales, que se usan por su alto contenido en proteínas como el gluten de maíz (subproducto), la soja, huevo deshidratado (indicativo de calidad, sólo yema y clara, sin subproductos), etc.

 

“Recordad siempre que la palabra ‘deshidratado’ es garantía de calidad en un etiquetado de piensos”

 

 

En segundo lugar, después de haber encontrado un pienso cuyo primer ingrediente sea preferentemente carne deshidratada, pasamos a los ingredientes que aportan los hidratos de carbono. Estos son los cereales, las verduras, las legumbres, los tubérculos (patata, batata), la melaza, etc.

Al igual que en la carne, los hay con calidad de alta digestibilidad destinados al consumo humano y los zootécnicos, que son los subproductos (desechos de la industria alimentaria humana). Para que os hagáis una idea de los que se usan en pienso para perros, adjuntamos una tabla con los más comunes.

Ingredientes más comunes que aportan hidratos de carbono al pienso
Lo que aparece en la etiqueta   Lo que es en realidad
Maíz Flor de maíz (sólo el grano)
Trigo Panificable (sólo el grano)
Arroz (Sólo el grano)
Guisantes pelados (Sólo el grano)
Lentejas (Sólo el grano)
Etc Etc

Subproductos

Harina de maíz Maíz, restos de tallo, mazorca, etc
Harina de trigo Trigo, restos de tallo, cáscara del grano, etc
Arroz integral Grano más cobertura
Pulpa de remolacha Desecho de la industria azucarera, cáscaras
Patata Fécula de patata, piel
Batata Fécula de patata, piel
Pulpa de uva Desecho de industria vitivinícola, piel de la uva
Tomate Desecho de industria alimentaria, piel del tomate
Guisantes enteros Cáscaras de guisante
Etc Etc

 

Ahora vemos cada vez más una tendencia generalizada a decir que los cereales no son buenos ingredientes para el pienso, y te preguntas: ‘¿Por qué cereales en un pienso si tengo un perro y no un pollo?.  Esto es muy simple, los poco entendidos siempre usan el mismo ejemplo; “¿Qué es lo que comen los lobos?”. Pues sí amigos, los lobos son carnívoros y comen carne, pero es que nuestras mascotas los perros han evolucionado y son omnívoros. A lo largo de los años de convivencia con nosotros, no sólo han evolucionado en aspecto físico, sino también genético. Y esto quiere decir que pueden sintetizar y digerir perfectamente los hidratos de carbono. Os mostramos un link (en inglés) donde podéis leer el estudio realizado por la revista Nature sobre el cambio del genoma en los perros si hacéis click aquí.

Por lo que nuestras mascotas no sólo pueden, sino que deben tener aporte de hidratos de carbono para llevar una dieta completa y equilibrada, y los cereales aportan, después del garbanzo, los hidratos de carbono de mayor digestibilidad = calidad, siempre y cuando no contengan subproductos.

Puede haber perros con alergias a los cereales al igual que personas intolerantes al gluten, pero desgraciadamente no a todos los diagnostican con pruebas médicas, sino que dan por hecho que son intolerantes al cereal, cuando el 95% de los problemas con los cereales son producidos por los subproductos de éstos y no por el grano en sí, de ahí la importancia de alimentos libres de subproductos.

 

Últimamente es tendencia los piensos sin cereales (grain free), que incluyen guisantes, lentejas, tomates, frutas, uvas, etc. Estamos en el mismo caso que antes con los cereales. Si estos ingredientes son a base de subproductos, su digestibilidad será inferior que la de los cereales sin subproductos, por lo que los hidratos de carbono que le aportarían a nuestra mascota serían de menor calidad.

 

“Al elegir un pienso, sea con cereales o libre de ellos (grain free), asegúrate de que no tenga subproductos”

 

Tras haber explicado lo más importante acerca de las proteínas e hidratos de carbono, pasamos a los lípidos (grasas) que aportamos a nuestras mascotas, la buena calidad de las grasas dará una alta digestibilidad.

Las hay de dos tipos: cárnicas y de pescado. Dentro de cada tipo hay que diferenciar varias clases. Tenemos que huir de los etiquetados que no especifiquen de qué animal se obtiene la grasa. Siempre deben indicarnos de qué especie provienen.

No es lo mismo aceite de pescado que aceite de salmón o krill. Éstos últimos, muy ricos en Omega 3 y 6. O grasas animales generalizando si es grasa de pollo o grasa de cerdo (esta última la de mayor digestibilidad y además palatabilidad).

Y por último dentro de los ingredientes, nos encontramos con los que nos aportan las fibras. Al igual que lo anteriormente explicado, no es lo mismo la calidad de la fibra que aporta el salvado de trigo que la pulpa de remolacha (subproducto de la industria azucarera).

Los ingredientes más comunes en los etiquetados de piensos son (de mala calidad): Fibras vegetales (sin especificar de dónde proceden), pulpa de remolacha, pulpa de zanahorias, pulpa de frutas, celulosa (de calidad) salvado de trigo, etc.

 

 

4. Aditivos

Dentro de los aditivos es muy importante diferenciar lo que es necesario aportar al pienso para que pueda ser etiquetado como Completo y equilibrado (que son los niveles mínimos establecidos por ley de vitaminas, minerales, etc.) de lo que son los conservantes químicos utilizados para que el pienso se mantenga, que desafortunadamente pueden ser muy dañinos para nuestras mascotas. Aconsejamos evitar especialmente los BHT-E321.

Os dejamos un enlace para saber qué es. Y sobre el BHA-E320, os dejamos otro para más información.

Preferiblemente por el amor a nuestra mascota elegid piensos sin conservantes, o con conservantes naturales como la vitamina C.

Si en el etiquetado no indica qué tipo de conservante es, directamente te aconsejamos que lo elimines de tus posibles elecciones, ya que se puede poner en el etiquetado que como conservante se tienen antioxidantes pero no es necesario especificar cuál.

Para concluir, una pincelada breve sobre la ración diaria recomendada, que habla de las kilocalorías que tienen 100 gramos del producto. Hay que mirar la recomendación del fabricante para que los perros tengan lo necesario cada día. Quedarse corto puede implicar una deficiencia en la alimentación, y darle más de la cuenta a nuestra mascota le puede crear problemas de obesidad.

Recordad también conservar el pienso en un lugar fresco y seco, ya que la humedad puede hacer que le salgan hongos.

Sin más, nos despedimos y os animamos a que comentéis si tenéis alguna duda respecto al artículo o si necesitáis algún tipo de ayuda. Estaremos encantados de hacerlo.

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