Hola a tod@s. Tras el primer post en el que os dimos algunas claves para saber interpretar el etiquetado de un pienso para perros, os queremos mostrar en este segundo qué son los subproductos tanto animales como vegetales y el nombre permitido por ley de éstos en el etiquetado.

Los subproductos son los desechos de la industria alimentaria humana que, en vez de desecharlos, se usan para la alimentación animal. Además, son los responsables de más del 95% de las alergias de origen alimentario en nuestras mascotas. Ellas, normalmente, no son alérgicas a los cereales o al pollo,  sino a los subproductos que se usan de todos éstos.

Los subproductos los podemos clasificar en subproductos de origen animal o vegetal.

Empezamos con los de origen animal, hablando de los más comunes y fáciles de encontrar en los piensos comerciales de nuestras mascotas. El subproducto más común son las harinas cárnicas, que son los subproductos más conocidos por todos. Estos subproductos aportan proteínas y grasas, de ahí que sean tan usadas en la fabricación de pet food porque sirven para alcanzar los valores nutricionales de la manera más económica, pero como ya os comentamos en el primer post, tienen una digestibilidad baja, lo que implica que esas proteínas y grasas son poco asimilables por lo que necesitaremos más cantidad para alcanzar los valores nutricionales necesarios para un correcto desarrollo y mantenimiento de nuestros compañeros.

Estas harinas cárnicas podemos encontrarlas con distintas nomenclaturas en el etiquetado, pueden aparecer como: harinas de carne, harinas de hueso, proteínas animales deshidratadas, carnes y subproductos, etc.

La fabricación de estas harinas comienza con la recogida de los huesos desechados en las salas de despiece, carnicerías, mataderos, etc. Estos huesos van unidos a trozos de carne y las fijaciones de los tendones, por lo que en las fichas técnicas de estas harinas cárnicas las proporciones más comunes son 70/30, lo que quiere decir que de cada 100 kg de harina cárnica, 70 kg son huesos y 30 kg restos de carne pegadas a esos huesos. Tras la recogida, se trasladan a plantas de tratamiento C3, catalogadas para el procesamiento de estos restos que no pueden acabar en la cadena de alimentación humana.

En estas plantas, mediante procesos térmicos se deshidratan, se desgrasan y se muelen estos restos hasta conseguir lo que conocemos como harinas cárnicas, que se usan tanto como abonos naturales como ingrediente principal en la fabricación de piensos para mascotas. Como anécdota, durante la crisis de las vacas locas que hubo en España en los años 2000-2001, para lo único que se podían destinar los cadáveres de estos animales infectados era la fabricación de piensos para mascotas, y el consumo de estas harinas por parte de los productores de pet food estaba subvencionado por los gobiernos regionales en el norte de España, momento que coincidió casualmente con la aparición de los piensos económicos y con la migración al norte de las fábricas.

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Mediante los procesos de fabricación mencionados anteriormente, se pueden obtener harinas cárnicas de pollo, pavo, cordero, ternera, cerdo, harinas de pescado, etc. Por ello insistimos en que hay que huir de los subproductos porque suelen ser el origen de la mayoría de las patologías asociadas a la alimentación, como problemas digestivos, problemas de piel, renales, etc. Consultad siempre a veterinarios especializados en alimentación, en dermatología, etc, para que os informen de los problemas ocasionados por la mala alimentación en nuestras mascotas, la cual puede acortar la vida de estas hasta en un par de años.

Os dejamos varios enlaces para que podáis consultar distintos tipos de ingredientes para la fabricación de piensos.

Harinas de carne y hueso al 40%     Aditivos energéticos     Harina de plumas

El segundo subproducto que comentaremos son las tan comunes proteínas de aves deshidratadas en los piensos para mascotas, que no son más que las literalmente llamadas “plumas de aves”. Este subproducto es un tanto especial, ya que tienen un altísimo contenido en proteínas y es un ingrediente económico comparado con las carnes frescas y las deshidratadas sin subproductos, por ello son tan usadas. Las plumas dan buenos niveles proteicos y son económicas.

Estos dos subproductos tienen un color oscuro y también se usan para dar color a las croquetas,  ya que una vez cocinados adquieren un color marrón oscuro similar a la carne.

El tercer subproducto que merece mención en este post es el huevo, que es la llamada proteína patrón. Tiene una gran cantidad y calidad de proteínas y grasas, además de otros nutrientes esenciales, pero eso sí, el huevo deshidratado (yema y clara) es muy distinto al huevo entero, que no son más que las cáscaras del huevo hechas harina, ricas en proteínas, calcio, etc, pero de muy baja calidad.

 

 

Tras la mención de los tipos de subproducto más comunes de origen animal, pasamos a los de origen vegetal, que al parecer, como los clientes que adquieren alimentos para mascotas, se centran más en la carne que contienen o el aspecto de las croquetas, y la parte que aporta los hidratos de carbono a nuestras mascotas está más descuidada.

De ahí que aparezcan las modas de los productos libres de cereales, porque se supone que son los causantes de enfermedades como alergias, problemas digestivos, etc. Insistimos de nuevo, pedid opinión a especialistas como veterinarios, no supuestos expertos en nutrición que han recibido cursos bajo el nombre de alguna marca de piensos, porque esa fama está totalmente infundada, ya que son los subproductos de estos ingredientes los causantes de los problemas, porque, como con todos los ingredientes, no es lo mismo la flor del maíz que consumimos los humanos que las vainas de las mazorcas + los tallos + los granos con desperfectos que componen el maíz zootécnico.

Al igual que con el resto de ingredientes, no es lo mismo el arroz que consumimos nosotros que el arroz integral o arroz entero zootécnico para consumo animal; o el trigo panificable que el trigo zootécnico; o el uso de ingredientes como el extracto de achicoria, que es un prebiótico natural que regula el tracto intestinal en vez de la pulpa de remolacha que es un subproducto que, al ser fibras vegetales, se usa para absorber humedad del intestino, con lo que fomentan el endurecimiento de las heces, además del aporte de hidratos.

 

 

Ponemos fin al post con el objetivo de que se recuerde una frase: ¡Huid de los subproductos, por favor!

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